Articulo Técnico: Riesgo Nuevo y/o Emergente. Las Nuevas Tecnologías

La globalización, el desarrollo tecnológico, los perfiles de edad y género, así como el nacimiento de nuevos sistemas tanto productivos como organizativos, han generado el nacimiento de nuevos trabajos y profesiones, pero aún no menos importante han modificado los lugares físicos de trabajo. Esta situación ha propiciado la reaparición de riesgos laborales ya existentes, erradicados o controlados, así como “la creación” “nacimiento” de nuevos riesgos, también llamados denominados “nuevos riesgos emergentes”.

Por ello, dentro del Marco Estratégico de la Unión Europea en materia de salud y seguridad en el trabajo 2010-2020 está recogido como una de las tres principales estrategias u objetivos mejorar la prevención de las enfermedades vinculadas al ámbito laboral, trabajando en dos líneas que afectan no solo a los riesgos nuevos emergentes sino también a los ya existentes. En consecuencia y concretamente en España, uno de los objetivos marcados dentro de sus líneas estratégicas en la presente materia es estudiar los riesgos emergentes, causas y consecuencias en la seguridad y salud de los/as trabajadores/as y en particular aquellos derivados de las nuevas tecnologías.

La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo (European Agency for Safety and Helath at Work, EU-OSHA) define riesgo nuevo y emergente como cualquier riesgo nuevo que va en aumento, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:

• Por “nuevo” se entiende que el riesgo no existía anteriormente y está causado por nuevos procesos, nuevas tecnologías, nuevos tipos de lugar de trabajo; o por cambios sociales u organizativos; o que se trata de un problema persistentes que pasa a considerarse como un riesgo debido a un cambio en las percepciones sociales o públicas; o que un nuevo conocimiento científico da lugar a que una cuestión no novedosa se identifique como riesgos.

• Y que el riesgos “va en aumento” cuando aumenta el número de peligros que dan lugar al mismo; o la probabilidad de exposición al peligro que da lugar al riesgo aumenta (nivel de exposición y número de personas expuestas o el efecto del peligro sobre la salud de los/as trabajadores/as empeora (gravedad de los efectos sobre la salud y número de personas afectadas).

Atendiendo a estudios e informes desde la EU-OSHA, la identificación y la clasificación de los principales grupos de riesgos nuevos y emergentes, es la siguiente:

Riesgos Físicos
Riesgos Químicos
Riesgos Biológicos
Riesgos Psicológicos

Posteriores estudios y análisis vinculados tanto a la definición de riesgo nuevo y emergentes, la clasificación de los grupos principales y riesgos, y atendiendo a la metodología utilizada, concluyen o plantean una nueva visión y enfoque, ya que los expertos consideran que la definición es insuficiente, argumentando que las condiciones y variables que han configurado los términos “nuevos” y “emergentes” no siguen un modelo de riesgo con el que poder relacionarlas con los componentes del riesgo afectado. Paralelamente, también consideran que las descripciones de los riesgos, no recogen la información necesaria para identificar las características nuevas y/o emergentes principales, lo que dificulta la clasificación de riesgos ya existentes y los denominados nuevos y emergentes que a su vez impide establecer el diseño de las líneas estratégicas válidas para trabajar e incidir en los aspectos nuevos del riesgo.

Para poder subsanar las anteriores carencias, los expertos han desarrollado un modelo normalizado y compatible con la definición de la EU-OSHA, en el que quedan recogidos las siguientes variables o componentes: fuente del riesgo, causa, suceso, consecuencias y probabilidad; que permite identificar los componentes específicos del riesgo y catalogarlo como riesgo nuevo y/o emergente.

La tecnología y el tecnoestrés

La introducción de las tecnologías de la información y comunicación en todos los ámbitos de nuestras vidas ha generado diferentes formas de comunicarnos, relacionarnos, informarnos, aprender o trabajar. Sin embargo, son armas de doble filo, pese a sus múltiples ventajas, existen también inconvenientes de los que en la actualidad empezamos a ser conscientes. En los últimos tiempos las TIC’s han sido un estupendo medio para conciliar vida laboral y personal, pero al mismo tiempo se han convertido en un riesgo personal del usuario, llegando a no establecerse límites a las obligaciones del trabajo. De esta manera, el ocio y la vida familiar y social se ven alteradas e invadidas, impidiendo por otro lado, la desconexión de las obligaciones generando riesgos para el bienestar físico y/o psicológico de quienes las utilizan.

Dentro de los nuevos riesgos asociados a las tecnologías y que se encuentran dentro de las líneas estratégicas de Europa y de España son los riesgos psicosociales, concretamente conocido como tecnoestrés.

El tecnoestrés, uno de los riegos más “novedosos” y en constante cambio, es el causante de múltiples problemas que actualmente están afectando a los/as trabajadores/as y por ende a las empresas. El uso y la utilización de las nuevas tecnologías puede manifestarse básicamente de dos formas, una inadaptación y rechazo a las TIC’s o en el caso contrario una total dependencia.

Las nuevas tecnologías y los cambios de adaptación que conllevan, traen consigo problemas tanto a nivel técnico como humanos, con consecuencias graves e importantes tanto para los/as trabajadores/as como para las empresas.

La investigación psicosocial ha abordado con preocupación la introducción de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la salud de las personas en el trabajo, ya que no solo son físicas (dolores de cabeza, visión, problemas musculares,…) sino también mentales (fatiga metal, ansiedad, temor y aburrimiento). Siendo este escenario, la introducción de las TIC’s en la empresa, donde el tecnoestrés adquiere la calificación de riesgo nuevo y emergente.
Existen varias definiciones sobre el tecnoestrés, todas ellas coinciden en que son problemas de adaptación a las nuevas tecnologías y sistemas tecnológicos. Ya sea por la falta de habilidad en su manejo y visto desde otro punto de vista la repercusión negativa de la tecnología en el ser humano.

Una definición más específica del tecnoestrés sería “un estado psicológico negativo y relacionado con el uso de TIC o amenaza de su uso en un futuro. Este viene condicionado por la percepción de un desajuste entre las demandas y los recursos relacionados con el uso de las TIC que lleva a un nivel alto de activación psicofisiológica no placentera y al desarrollo de actitudes negativas hacia las TIC”(Salanova).

El tecnoestrés, es un término general que engloba otras problemáticas que parten de la misma matriz, como son:

• La tecnoansiedad o tecnofobia, tipo de tecnoestrés más habitual. La persona que lo padece suele experimentar niveles altos de activación fisiológica que le produce malestar. La tensión y la sensación no placentera es una rasgo característico por el uso frecuencia de las nuevas tecnologías.Miedo irracional hacia las nuevas tecnologías.

Latecnofatig, está relacionada con la fatiga, el cansancio mental o el agotamiento cognitivo debido al uso ininterrumpido de las nuevas tecnologías.

• La tecnoadicción, se caracteriza por el deseo incontrolable de estar conectado a las TIC en todo momento. Este comportamiento al cabo del tiempo, influye de manera muy negativa en la persona, derivando en comportamiento obsesivo-compulsivos.

Nuevos conceptos asociados a las tecnologías:

Síndrome FOMO: “la sensación de perderse algo”. Este concepto ha sido reconocido por los psicólogos como un trastorno producido por el avance de la tecnología y la cantidad de opciones que se nos presentan, la necesidad de estará conectado continuamente pendiente de todos lo que sucede en las redes

Nomofobia: miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil.

Estrategias de intervención psicosocial

Al igual que ocurre con otros riesgos en el trabajo en general, las estrategias de intervención para combatir el tecnoestrés pueden aplicarse desde un nivel individual a un nivel organizacional.

Estrategias de prevención primaria orientadas al sistema social (personas)

– Información y comunicación: son estrategias consistentes en hacer saber a todas las personas implicadas de los cambios que van a suceder en la organización en relación con la introducción de tecnologías, así como las consecuencias esperadas. El objetivo es que los potenciales usuarios de la tecnología acepten el sistema antes de implantarlo y evitar así las posibles resistencias al cambio por miedo a no controlar la nueva situación.

– Formación organizacional: la asistencia a cursos específicos de formación hacia el uso de tecnologías constituye una de las estrategias de prevención por excelencia., ya que permite afrontar el cambio tecnológico, cuyo objetivo principal es aumentar los recursos de los usuarios potenciales de la tecnología previniendo así tanto la tecnofatiga como la tecnoansiedad.

– Participación en la toma de decisiones: la participación en la implantación de tecnología, así como en la selección de sus características concretas, tiene un efecto reductor de los efectos estresantes (ansiedad o fatiga mental) del cambio tecnológico, aumentando así los niveles de vinculación psicológica con la tecnología y su mayor uso futuro.

Estrategias de prevención primaria orientadas al sistema técnico (tecnología)

– Diseño puesto: se trata de diseñar o rediseñar los puestos de trabajo en los que se va a implantar/innovar en tecnología, generando de este modo puestos `sanos’, y tratando que la tecnología se convierta en un recurso y no tanto en un tecnoestresor.

– Diseño tecnológico: la tecnología debe diseñarse teniendo en cuenta al menos tres puntos básicos: que tenga un diseño ergonómico y sea fácil el interface entre usuario-tecnología; “usabilidad”, es decir que se utilice por el usuario de forma adecuada y aprovechando el 100% de su potencialidad, y “amigabilidad” o sencillez de uso para los no-técnicos.

Estrategias de prevención secundaria orientadas al sistema social (personas)

– Desarrollo equipos de trabajo: se trata de crear equipos de trabajo que trabajen sobre los problemas específicos que pueda estar generando la introducción de la tecnología o sus innovaciones continúas.

– Cambio del clima y la cultura organizacional: esta es una estrategia de más largo alcance, puesto que implica un cambio tanto de la cultura organizacional en general, como del clima en el momento de la implantación de apoyo a la introducción de innovaciones tecnológicas en la empresa, creando de este modo un sentimiento de apoyo de toda la empresa.

Estrategias de prevención secundaria orientadas al sistema técnico (tecnologías)

Las estrategias de prevención secundaria orientadas al sistema técnico consisten en la sustitución o reemplazo de tecnologías que por diversas circunstancias (poco amigables, útiles o usables, o ergonómicamente mal diseñadas) se han convertido en tecnoestresores. Por todo ello, sea cual sea la estrategia que se utilice se trata de que en la medida de lo posible se actúe antes de que el tecnoestrés aparezca o, en caso de que ya esté presente, se detecte a tiempo y se actúe antes de que llegue a niveles peligrosos por las consecuencias desagradables y operativas.

Fuentes

• Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, insht.es.
• LEY 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales | Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo
• NTP 730: Tecnoestrés: concepto, medida e intervención psicosocial.